No sabían que hacer con su dinero, ni sin él. Nadie les había dicho lo tramposa que es la lana: te descuidas tantito y dejas de ser su dueño para volverte su administrador. ¿Cómo entiendes que un tipo rodeado de sirvientes cabizbajos se convierta en sirviente de sus pinches posesiones? Tienen mucho dinero pero no compran nada. No es muy justo que sea yo la que lo diga, después de todo lo que les vendí, pero según yo los billetes grandes sirven para comprar la libertad.
“Diablo Guardián” – Xavier Velasco
Escrito por puntorandom