Esto se debe a que en los sueños no hay provisionalidad en vista a un final, como en los chistes y cuentos, los sueños no se organizan así, en cada instante del sueño está todo el sueño, todo es igualmente importante, todo está dado en cada momento, y, por eso, no puede resumirse. Los sueños son como un presente que de desplaza, que crece.
¿Qué otra famosa actividad tampoco puede resumirse? Sí, claro, la música. La música y los sueños son la emocionante hazaña de la sucesión pura, sin mirada sinóptica. Resume una sonata de Scarlatti, no se puede, no tiene ni siquiera sentido pedirlo.
El modelo de los sueños no es el cuento, un sueño no se parece a un cuento, el modelo de los sueños es la música. El sueño es la música nocturna, la serenata que oímos mientras estamos dormidos.
“Sobre la naturaleza de los sueños” – Hugo Hiriart
Escrito por puntorandom